Arya hace cara de indignación ya qué no cree que eso sea posible.
—¡Cuando uno hace las cosas de corazón no anda echando en cara! —remarca esas palabras con enojo—. Además, te agradecí ¿qué esperas?, ¿qué te pague?
—¡Sí, págame todo lo que hice por ti! —exclama rompiendo en llanto—. Me quedé sin dinero, sin casa, y tengo que mantener a Alex. Tú ahora vives bien y te olvidaste de mí, de que éramos amigas.
—¡Deja de ser tan hipócrita, Eleanor! —pide la doctora—. ¿A poco consideras que no me ent