Las semanas iban pasando, Arya cada vez sentía una fuerte atracción por Ayden. A veces, se recostaba en la recámara pensando en que tal vez él se enamoraría de ella. Pero había un problema, él no permitía que ella se acercase más de lo debido a él.
—Esta noche saldré a cenar con unas compañeras de trabajo —avisa Arya a Ayden quien la mira de reojo.
—Esta noche tenemos la cita con la ginecóloga… ¿Se te olvidó? —pregunta con desdén.
Arya se queda pasmada por un momento y luego saca su teléfono. A