Mundo ficciónIniciar sesión[Quentin]
Llegamos ambos al hotel con toda la prisa posible, como si algo nos estuviera persiguiendo y no hay más refugio que el de esas cuatro paredes. Isabel trae en la mano una de las bolsas donde viene la comida y yo en la otra dos botellas de vino que he comprado para la ocasión. Sé, que el hotel da servicio al cuarto pero no hemos querido esperar mucho para volver a estar solos.Tan solo abrir la puerta, Isabel deja el bastón al lado y la bolsa, p







