Elias regresó a la superficie antes de que el sol artificial de Neo-Ether alcanzara su cenit. Cada paso que daba fuera del Subsector Cero se sentía como caminar sobre cristales. El mundo que antes le parecía normal, ahora le resultaba repulsivo. La excesiva cortesía de los ciudadanos, sus sonrisas idénticas y el brillo constante de las pantallas le provocaban náuseas.
—Buenos días, técnico Thorne —le dijo una vecina mientras cruzaban el corredor de la unidad habitacional—. ¿Listo para su optimi