Una noticia inesperada.
El sol se ocultaba en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y morados, mientras Laura empaquetaba las últimas cajas en la sala de su casa. Cada objeto que guardaba le recordaba momentos compartidos con Martín, risas y lágrimas, pero también discusiones y heridas abiertas.
La decisión de dejarlo había sido difícil, pero sentía que era lo mejor para ella y para Lucas.
—¿Mamá, por qué estamos empacando? —preguntó Lucas, con su pequeño rostro lleno de confusión mientras observaba a s