El nuevo modelo.
Los siguientes días, Laura estuvo esquiva con su compañera. Sabía que su amistad no era sincera, y rápidamente pareció resignarse; ahora era Belinda quien se reunía a cuchichear con todos. Pero a Laura no le importó demasiado, pues las cosas en cuanto a sus ocupaciones parecían ir cada vez mejor. Amaba su trabajo y no iba a dejar que nada la desviara de sus objetivos.
Afortunadamente, las continuas entrevistas no fueron en vano.
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En el bullicioso salón de la agencia, rodeada de luces brilla