—Las mujeres iban y venían, cada vez aumentaban y era imposible sacarme a esa mujer de la cabeza, era una obsesión constante, me quitaba el despecho con la que tenía debajo de mí, las obligaba a guardar silencio, vendaba sus ojos e imaginaba que era ella “Annelise Hoffman” quien gemía fuerte debajo de mi
—Estoy harto Darren, podemos regresar a lo que eras antes, el mujeriego me gustaba mas
—Cállate Mathias o correrás la misma suerte del gerente del bar y serás tú quien busque mujeres para mi ¿Q