Luego de que Raquel se enterara de la noticia sobre mi salud, hizo un escándalo, lloro a mares y me maldijo en diferentes idiomas, luego me abrazo y beso diciendo que estaría conmigo hasta el fin de mis dias y que cuidaría a Marcelt como su propio hijo empezó a tomar sin medida
—Deja de hacerlo, no eres buena bebiendo
—Lo sé, pero hoy quiero tomar hasta el alcohol de las destiladoras
—Tranquila, para eso nacemos ¿no? Ademas te vas a quedar con todo y con mi hijo tambien
—No quiero tu dinero, te