—Incluso si lo hiciste como un “olvido” o pensante que lo sabían ¿te atreves a decir que no estas detrás de hacer caer a mi empresa?
—“Yo” Mordí mi labio inferior con coquetería “Realmente no se de lo que habla señor Ferrara” No diere que no he recibido ofrecimientos para derrocar su empresa, pero no estuve de acuerdo
—La mire con atención y pregunte suavemente ¿Por qué no estuvo de acuerdo señorita Hoffman?
—Sonreí al no saber cómo responderle. ¡Porque no estuve de acuerdo! Repetí, tal vez est