Mundo ficciónIniciar sesiónAl segundo día, no aguantó más la necesidad de ir al baño, con timidez llamó a Sam, no sabía su nombre, así que simplemente decía con una voz muy baja y pegada a la puerta del cuarto:
—¿Señor…? ¿Señor…? Tengo que ir al baño… señor…
Al no obtener alguna respuesta, aumentó un poco el volumen de su voz e







