El tiempo pasa volando, lo cual es una frase muy cierta ya que en un abrir y cerrar de ojos ya los trillizos tenían 5 meses y el mes entrante seria la boda religiosa, por lo cual se podía notar a los padres de los pequeños algo atareados y un poco cansados, donde su poco tiempo libre los fines de semana lo ocupaban para pasar tiempo con sus pequeños.
Justo ese día… después de unos meses de locura entre la empresa y los preparativos para la boda, al fin podían descansar en su casa en un sábado f