Al poco tiempo el mesero regreso con su bebida, mientras comenzaba a tomar su orden, pero en eso una persona se colocó frente a su mesa de pie; era un hombre alto de cabello rubio platinado, ojos color gris, de piel de tonalidad clara y algo fornido, el cual usaba un smoking color negro, con camisa blanca, corbata negra, pantalón de satín negro y zapatos bien lustrados, en su mano derecha portaba un portafolio de color plata y por su semblante se veía muy enojado.
- ¿Qué haces en mi mesa? – le