Por otra parte, en Japón, había un alfa rubio platinado que se encontraba como león enjaulado en su propia casa…
Masahiko había tenido que salir a atender unos asuntos urgentes al extranjero, pero fue grande su sorpresa al regresar y notar la ausencia de su hijo más sabiendo que para esos días comenzaba su celo y por lo general lo pasaba en casa bajo los cuidados de su esposa.
Al llegar a casa noto que la casa estaba en calma, algo que le agrado ya que él era un amante de la paz y tranquilidad,