Por su parte, Yumiko y Xiang caminaban por los pasillos de la escuela, siendo saludados por los estudiantes con los que se topaban.
- ¿Quieres descansar un poco? – le pregunto Yumiko a su esposa.
- De hecho, quiero un poco de pastel – le indico divertida, provocando que el pelinegro sonriera.
- Entonces qué tal si visitamos a Hiro y Akira, su salón está dando pasteles – le indico.
- Nos gusta esa idea.
Y con eso la pareja se encamino al salón de su sobrino donde fueron recibidos de forma alegre