Narrado por Dante
El frío de la mañana se clava en mis huesos mientras me siento solo en la cima de la colina, observando el campamento desde arriba. La guerra no ha dado tregua. Cada victoria parece vacía, cada derrota una losa más sobre mi espalda. Los guerreros que me seguían con lealtad inquebrantable ahora me miran con dudas en los ojos. Puedo sentirlo en sus susurros, en los silencios cuando entro en una habitación. Se preguntan si soy el líder que necesitan… y, por primera vez, yo tambié