Por Gastón
Estuve toda la semana rastreando a Aitana, no hace más que cagarme la vida.
No entiendo su actitud, cuando estuvimos juntos le di todo, la traté como a una reina y ella jamás se entregó plenamente.
No soy millonario, pero vivo bien y estos pocos años que viví en la casa de mis padres, aunque no fue tan cómodo y no es por no agradecer su ayuda, sino porque soy un hombre grande, un adulto, aparte que me dieron una mano enorme con mi hija, me sirvió para juntar unos billetes más, ahora