Capítulo 35. Los límites se desbordan. Parte 1.
Amelia.
En algún momento, de esa tarde debí tomar conciencia hacia donde desembocaba todo esto, en algún momento, debimos parar eso, pero bien sea por mi maldita cabezonería, o bien sea por mi furia desmedida, o por su actitud decidida de que no darse por vencido, de un ser al que no le gustaba perder, nos dejamos llevar por sentimientos, y acciones que en esos momentos, no eran lo más adecuados para enfrentarnos entre nosotros, sin pagar un alto precio, el cual, desde luego yo, no quería paga