Capítulo 26. Segunda batalla en un conquistador y una guerrera.
Amelia.
-” Puntual, ni un minuto menos, ni uno más, así que no puedes tener queja. Pido un café, y empezamos.”- le dije sentándome con elegancia, tal como me había enseñado Connelly.
Aunque mi entrada impactante y triunfal, como medio de descolocar al oponente, había sido medida y meditada, siguiendo las instrucciones de la provocadora Betty Boo, la reina de las puestas en escena, y experta en ser el centro de atención, me era imposible mirar al hombre que me esperaba en una de las mesas de