Las Virtudes Divinas, seguidas por Sorin, Megara y Nadia, habían corrido hacia la entrada principal de la mansión de Raguel. Un sentimiento apesadumbrado muy fuerte, que consistía en escalofríos y síntomas de paranoia y ansiedad, los invadió; todos conocían a la perfección ese sentir gracias a la experiencia ya adquirida con seres paranormales. Sabían de qué se trataba.
La última en salir había sido Ileana, quien se había sentido sacudida por el miedo a una escala muy grande. En cuanto salió, s