Mundo ficciónIniciar sesiónUna risa nerviosa e incontrolable se apoderó de él, una risa que se transformaba en llanto indistintamente mientras miraba el piso bajo el cual yacía ella.
— ¡Ríete ahora puta! —gritó, y todo lo que llevaba dentro brotó como un volcán. Se cayó al piso temblando y llorando. Se durmió a solo unos centímetros del cuerpo de su esposa, que poco a poco se enfriaba







