Tomo la mano de mi prometida y Kamill lee recuerda que ella sí tiene límites y no tiene porque competir su diagnóstico si no está lista o si simplemente no quiere. Isa sonríe y responde con seguridad:
—Ya que el presidente ha sido tan irrespetuoso al difundir mi estado de salud sin yo antes poder informarle a mi familia que estaba en cirugía. Me encantaría contar mi versión antes de que salgan otras.
—¿Tu familia no sabía?
—No—responde. —Yo dejé de orinar. Soy una estresada crónica, pensé qu