Isabela
Sergio ha planeado una boda de pies a cabeza, pero creo que se ha ganado el corazón de su planeadora de bodas, la cual está obsesionada con que tengamos toda la buena suerte del mundo.
Una hora más tarde, estoy vestida, y lista para casarme de nuevo con Sergio, y la verdad, no he necesitado sentarme a escribir para saber qué es lo que quiero comenzar por decirle.
Tenemos el día más hermoso, un viento entre cálido y refrescante me golpea en cuanto salgo hacia el exterior. Veo a Sergio