Isabela
Desde que entré a esta casa sentí que algo no iba bien y al inicio sospecha que era una trampa para nosotros, es casi imposible que una mañana solo pelee cuando sus hijos están desaparecidos y no cuestione o llore, lo peor es cuando tranquilamente responde que no se hace cargo de ellos. Por el otro lado, Elena es una mamá demasiada cuidadosa con su hija y Castro parece tener sentimientos por primera vez desde que le conocemos y todos y cada uno de ellos están dirigidos hacia sus tres h