Su papá se enchila y todos ríen.
Olivia les regaña por no avisarle.
Sonrío ante la dinámica familiar y siento que el queso o los chicos contando historias sin importancia sobre el colegio, la gente haciendo cartas para cambiarse de color el cabello. De verdad, que me sacan del montón de estrés. Para Milo simplemente hay colores que nunca deben estar en la cabeza y para Sebastian si eres pelinegro y te tiñes rubio, las cejas también tienen que ser teñidas, sus papás no aguantan la risa porque