Capítulo 39. Sarah
El camino hasta el aeropuerto en el que estaba el avión guardado fue el más penoso que Sarah hubiera hecho nunca. Los hombres que velaban por la seguridad del Alfa de la manada y de Adam cargaron con el cuerpo de Miles, que iba envuelto en una sábana blanca. Sarah imaginó que alguien en el pueblo debía de haber tenido la delicadeza de limpiarlo, porque la sábana que lo cubría estaba inmaculadamente blanca.
El camino lo hicieron en silencio, todos mirando al frente, con las palabras secas en la