Capítulo 38. Sarah
Sarah sintió la llegada de Adam antes siquiera de verlo físicamente; sintió una gran fuerza que la atraía, obligándola a mirar en dirección al lugar en el que justo en ese momento, pudo ver a Adam. Se cubría con una especie de sábana vieja, y Sarah lo miró interrogante. Kara, al observar que Sarah miraba fijamente entre la gente, se giró, y se quedó atónita al ver a su hijo, allí de frente, pero fue la primera en reaccionar; mucho antes que Sarah, que se quedó quieta, como si sus pies hubieran