“Esto solo nos traerá problemas” pensó Isabell, la pareja llevaba rato en silencio, pensando en las connotaciones que aquel beso acarrearía. Incómoda, Isabell desvió la mirada hacia su café.
— Buen provecho — masculló, en un vano intento de romper el tenso silencio.
— Para ti también, bella — repuso Dominic juguetón, blandiendo su vaso de whisky.
Ella no pudo evitar que se le escapara una sonrisa al caer en cuenta que el no estaba comiendo, solo la observaba con intensidad. Nerviosa al record