Cap. 29
Una vez que Álvaro termina de firmar los documentos ambos caballeros se ponen de pie y se dan la mano para sellar el trato.
—Gracias amigo, ah sido un honor trabajo contigo.—
—Ni que lo digas, no sé si lo hubiera soportado sin tu ayuda.— se dan un abrazo con nostalgia, aunque no vayan a dejar de ser amigos, estarán muy ocupados para verse por un tiempo.
Mientras tanto, Irene y la rubia habían quedado para desayunar en un restaurante pequeño para no llamar la atención.
—Por aquí rubia!!— Irene s