Capítulo treinta y dos.
— Así son las cosas Lucia, yo tampoco imagine enamorarme pero pasó, disculpame por eso tú y yo ya no podemos seguir viéndonos.
— Esta bien Agustín, pero por favor podemos al menos seguir siendo amigos, me conformaré con eso. — Agustín se sorprendió por eso, él lo pensó por un momento, y dado que el creía que Lucia era una buena persona y habían estado juntos por un tiempo decidió aceptar.
— Por su puesto Lucía... Al menos te debo eso — respondió él. Lucia sonrió al escucharlo pues seria bueno