Capítulo treinta y uno.
Anna se empezó a sentir incomoda, así que se apartó de él.
— No Agustin lo siento, yo aun sigo muy confundida. — ella vio la mirada triste de Agustín, pero salio corriedo de ahí. Agustín sintio como su corazon le dolía, ya se habia acercado un poco a ella, pero ella retrosedia de nuevo.
Anna se metió a su habitación se cambio rapidamente, se metio a la cama y se tapo de pies a cabeza. Cuando Agustin llego y la vio solo movio su cabeza lleno de resignación saco unas mantas para taparse y se aco