Capítulo setenta y tres.
Ya me sentía sin esperanza alguna y no quería molestar a mi familia con esto, me han ayudado demasiado como para darles mas molestias, ya había tocado muchas puertas, pero todas se negaban, y bueno si es cierto a veces no es fácil confiar para invertir en alguien, pero yo soy muy buena con lo que hago.
Maximiliano.
Ya han pasado dos semanas, y no he sabido nada de mi chica de ojos cautivadores, espero pronto poder verla, eh estado muy ocupado en estos días, me encuentro cenando con algunos co