Capítulo sesenta y nueve.
Las dos chicas se dirigieron a un hermoso restaurante, Carolina se moría de hambre.
Alexandra.
Sé que lo que estoy haciendo tiene mucho trabajo, se necesita dedicación y esfuerzo
No he de negar, que siento miedo por el nuevo camino que voy a emprender, pero he luchado tanto para llegar hasta aquí, que no puedo darme por vencida, me encontrare obstáculos como los de ahora, pero estoy luchando por mis sueños. Pero sobre todo para no rendirme.
Carolina es una gran amiga, que la vida me presento