Capítulo sesenta y cuatro.
En París.
Ya eran las ocho de la mañana, Alexandra, Carolina, Lana, Daniela y Thomas, iban rumbo al aeropuerto
— Alexandra, Carolina por favor cuídense mucho y siempre esten en contacto, siempre coman a sus horas, no se duerman muy tarde, si salen a divertirse no lleguen muy tarde a casa. Carolina te encargo mucho a Alexandra, ya sabes cómo es cuando esta trabajando.
— Madre no te preocupes estaremos bien, prometo cuidarme mucho, en cuanto lleguemos a Milan te llamo, esta bien, para que estés