Capítulo ochenta y ocho.
¡No puedo creerlo! Hoy es el gran día de mi amiga, todos estan en el jardín esperándola, y ella por poco llora al ver el vestido, todavía no sabe quien lo hizo, y yo estoy que me muero de alegría, Carolina, le ha dicho que no puede llorar, ya que si lo hace su maquillaje se arruinara.
Antes de salir para empezar la ceremonia, ella se detiene y pone una cara triste — ¿que pasa? — le pregunta Carolina — la extraño ella sería mi dama de honor — sopita me ve por la pantalla y mis corazón se estru