Capítulo noventa y cuatro.
Narra Agustín.
Ese día en el que llevamos a Anna al hospital, comprendí muchas cosas, no he de negar que me dolió al saber que ella está embarazada, tanto así que al momento que lo escuche salí corriendo de ahí, sin imaginarme que alguien me había visto.
Salí de ahí, camine hasta llegar a un parque, me senté en una banca y saqué todas esas lágrimas que no había sacado, las personas que pasaban me miraban extraño, pero eso a mi no me importaba.
Estaba tan pensativo, de todo lo que había pasado