Me sentí mal, al escuchar sus palabras, es como que ella, me regañaba pero de una manera dulce.
Mientras la escuchaba, y mis ojos comenzaron a hundirse en sus manos, tocando los míos. Caramba, tienen el don. Unos carros llegaron y unas cuatro personas bajaron, una hermosa dama y un chico, un anciano y una anciana, el anciano parece alegre por una broma echa por el chico.
Cuando se detuvo en la puerta, su mirada se encontró con la mía. Pero Por dios acaso son todas las bellezas de este mundo. E