Después que el mesero, se marchara, yo proteste.
_¿Estás loco? _ Ahora me agregas tu apellido _ dije yo.
_ ¡Té dire algo! ¡Aquí solo traigo personas muy queridas por mí, por eso suponían que tú eres mi esposa!
Quede boquiabierta al escuchar tales palabras. Resulta que ahora soy muy querida por este hombre. Parece que la suerte está a mi favor
Por unos segundos nuestras miradas se cruzaron, sentí un hormiguero en mis extrañas. Este hombre me está sacando los nervios de puntas. Hace varias sem