Neah
Concentrándome en mi mano, paso el pulgar por la palma. No hay ni siquiera una pequeña marca. Hace mucho tiempo que no me curaba tan rápido.
A lo largo de los años, Trey y la manada se divirtieron mucho tratando de hacer que los moretones duraran más de unos pocos segundos. Golpeándome cada vez más fuerte, a veces hasta rompiéndome los huesos, solo para golpearme de nuevo una vez que habían sanado.
Después de que me sellaron por última vez, las palizas continuaron, pero no en la misma me