Neah
“A Athena le alegra tener a los niños por una noche más”, me dice Dane en lo que se quita la camisa.
“Debería estar con ellos”. Frunzo el ceño.
“Otra noche lejos de ti no les hará daño”, responde Dane mientras comienzo a salir de la cama. “Y tú necesitas descansar”. Él se inclina hacia abajo y me besa suavemente. Él entonces levanta mi sudadera y la sostiene antes de besar mi vientre hinchado. “Ahora dime, ¿por qué vas a dormir con ropa?”.
“Solo por si acaso”. A nadie le gusta estar des