Él me mira fijamente. “Lo sé y es por eso que me confunde su reacción. Ahora se rehúsa a hablarme. No tengo idea de si Quinn está bien, tampoco sé lo que está pasando allá, aunque por lo menos sé que están vivas”.
“¿Por qué se rehúsa a aceptar lo que dices?”.
“Sé tan poco como tú y no creo que lo pueda saber hasta que esté aquí”. Rodea la taza con su mano tatuada y le da un largo sorbo a su contenido.
“Recuérdame cómo te enteraste de que eras su pareja”, le insisto.
‘Mierda, ¿crees que lo en