“Ah, me incliné sobre ti. Eso no te gusta. Perdóname. No lo volveré a hacer. El espacio personal no es uno de mis puntos fuertes".
Se sienta en uno de los desgastados sofás bajo la ventana. Sus profundos ojos verdes se dirigen al vaso que tengo en la mano. “¿Piensas usarlo como arma?”
“No... yo..", comienzo a decir, dudando si era una mala idea después de todo.
“No es veneno. No soy estúpido. No necesito que Dane me saque las tripas. Solo es agua, directamente de la máquina". Me señala lo que