Blair
Era un maldito imbécil. Ni una sola vez mencionó que ella tenía la capacidad de controlar su transformación. Tampoco me dijo que la habían sellado más de una vez. Me enfurecí al ver crecer gruesas garras de la punta de sus dedos. Sus ojos cambiaron del azul pálido que Jenson había descrito al negro puro. Nunca había visto nada igual.
No puedo controlar la puta situación si no tengo toda la información y ya era bastante malo tener que llevar esta mierda de ropa barata que me irrita la pi