Dane tiene el ceño fruncido y yo un dolor de cabeza a punto de estallar.
"¿Te pone nervioso?". Dane murmura.
"Claro que sí".
Alzo una ceja mirando a Klaus. Él era alto y ancho como la mayoría de los hombres de aquí. Aunque no era como los demás. Él prefería estar encerrado leyendo e investigando. Nunca lo había visto entrenar con los demás.
Hubo un momento en que le pregunté a Dane si Klaus era realmente un lobo. Me aseguró que Klaus iba a todas las carreras de la manada y que llevaba hacién