Capítulo 43. UN MUERTO
AYRTON
Hemos salido del ático una hora después. Anne-Lise viene dormida a mi lado. Su cabeza se ha ladeado dejando a la vista su cuello. Hervía de la furia el solo ver esos cardenales en su delicada piel. Contó todo lo que había pasado esta madrugada, revisamos cámaras, pero nada, nadie había entrado y no entendíamos de qué manera se había escabullido, ya que fue real el ataque. Algo en mí picaba. Algún detalle se nos estaba pasando de alto. Y no encontraba que es.
Jeremías ha conseguido la ub