Capítulo 42. UN TATUAJE
ANNE
Ayrton está de pie escuchando lo que va a decirle Rocco. Tengo que detenerlo, pero las imágenes del contenido de la caja, me perturban.
David y Rocco se dan cuenta de mi presencia, Ayrton se vuelve hacia mí. Y estoy a punto de desfallecer delante de él. El labio me tiembla y las palabras se esfuman.
—El día… El día que te has marchado al viaje de New York…—empiezo a decir, pero él me detiene. Se acerca a mí cortando la distancia que nos separa.
—Tranquila, nena. No llores…—sus pulgares