Capítulo 28. VIGILADOS
ANNE
—Sí, ya no tarda en bajar.
Contesto a mi abogado y maldigo dentro de mí cuando pasaron los diez minutos. Los abogados de mi empresa hablaban entre sí. Creo que mínimo debería de tener el sentido de puntualidad Ayrton. Miro mi reloj y cuando escucho las puertas del elevador abrirse, levanto mi mirada y ahí está. Sonriendo. Suelto con un movimiento de labios un «Llegas tarde» y Ayrton solo hace un movimiento discreto con su mano del por qué se ha tardado.
Me giro a ver a los abogados y con