Mundo ficciónIniciar sesiónBjörn caminó de un lado a otro en la sala de la suite, se le hizo bastante extraño que Ava siguiera dormida, ya eran las nueve de la noche y no había conseguido que fuese. Tocaron a la puerta, Björn se giró de un movimiento y dio la orden de que podían pasar, la puerta se abrió y era Ava.
―Ava. ―dijo Björn para sí mismo.
―Aquí estoy, señor Hoffmann. ―Björn se tensó, lo había tomado desprevenido un momento, al darse cuenta que ella lo estaba mirando con el ceño a







