Sentí como me quitaban la almohada de la cara pero no quería verlo, o no iba a resistir no tocarlo. Y no estaba dispuesta a perder.
-Quiero que me mires- me ordeno-
-No-
-¿No?-
-No, porque quiero tocarte y si te miro no voy a poder controlarme y voy a tocarte-
-Nena mírame-
Bufe antes de mirarlo.
-No vuelvas a cerrar los ojos- volvió a ordenarme-
Asentí de manera lenta antes de que el me colocara en el borde la cama, dejando mis piernas colgadas. Se inclino hasta llegar a mis labios.
-Abr