El fin de semana llegó y Betty estaba lista para empezar las clases.
-Muy buen día joven Thomas - Atravesó la puerta saludando.
- ¡Hey! Ya habíamos hablado respecto a las formalidades - Dije.
- Aamm... Si, lo siento es solo que no quiero que se mal interprete lo que pasó en la colina - Agachó la mirada sonrojada.
- No, no para nada. Espero que no pienses mal de mi - En realidad había sido mi culpa, no quería hacerla sentir mal - Mejor olvidemos eso y dime... ¿Que haremos hoy? -
- ¡Ah! Pues