Mundo ficciónIniciar sesiónLa sonrisa en su rostro no tenía precio.
Después de cenar en casa, porque sería un fastidio hacerlo por allí con todas esas parejas demasiado acarameladas, ambos se cambiaron la ropa y estaban sentados en el sofá con algo más parecido a pijamas, aunque también podrían salir a la calle de esa forma.
Hoy era catorce de febrero, San Valentín, domingo; después de ir a la iglesia, Akari vio cóm







